Una perla al día

sábado, 30 de enero de 2010

DARVAZA La puerta del infierno

En las desérticas llanuras de Turkmenistán, en el desierto de Karakum, se encuentra el pozo de Darvaza que ofrece uno de los escenarios más dantestos de la Tierra, que los lugareños han bautizado cómo la puerta del infierno. Sus 60 metros de diámetro y 20 metros de profundidad, no son el es producto de la actividad volcánica de la naturaleza, sino de las prospecciones soviéticas en busca de gas, de los años 70 de los soviéticos, que lo abandonaron en 1971 y desde entonces no ha dejado de arder.



Un equipo de geólogos se encontraba perforando el terreno en busca de yacimientos de gas natural, cuando de repente se toparon con una caverna subterránea que provocó el desmoronamiento de la excavación.

Nadie se atrevía a descender por el cráter para recuperar el costoso equipo de perforación, debido a la elevada cantidad de gases tóxicos provenientes de su interior; así que los geólogos decidieron prenderle fuego a los gases que emanaba el pozo de Darvaza, con el fin de incinerarlos hasta que se consumieran por completo en unas semanas. Los soviéticos subestimaron las dimensiones de la caverna subterránea y su inflamable contenido y lo que ellos consideraron que tardaría unas semanas en consumirse, lleva ardiendo sin cesar desde 1971, convirtiéndose en la puerta del infierno.
Gracias al correo de mi amiga Victoria

1 comentario:

Tempus ille dijo...

Ésta es de esas historias que te dejan parpadeando. Si no es porque me lo cuentas tú, no me lo creo.