Una duna donde pintar palabras con un palo y esperar que el viento las borre. La huella es la efímera unión entre el pie y la arena.
Una perla al día
miércoles, 31 de diciembre de 2008
viernes, 19 de diciembre de 2008
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Ganamos una batalla

En una tertulia, este mediodía, una tal Edurne (que junta letras en ABC), ponía de ejemplo las economías emergentes de China y la India, sin ruborizarse y defendía la libertad del trabajador para querer trabajar más horas, y así paliar la crisis. Alguien debería decirle que el objetivo del ser humano (y un trabajador lo es aunque les pese) es ser feliz y no parece que ser esclavo sea una opción a tener en cuenta para obtener el premio.
Creo Sancho, que corría el año 1779 cuando en los primeros decenios de la industrialización se produjo una degradación de las condiciones de vida de los trabajadores similar a la que propugnaban, nuestros derrotados gigantes y que ahora utilizan los mal llamados países emergentes asiáticos:
Aumento de la jornada laboral.
Reducción salarial.
Generalización del trabajo infantil.
Negación de ayuda económica para enfermedades.
Enhorabuena, a todos los hombres de bien y a los otros nuestras condolencias por la semanita que llevan, primero la pillada de su amigote Madoff y ahora esto.
La resistencia de la rosa


Esta hermana suya, caída en un charco de hace unas semanas, también se resistía a perder su esplendor.
domingo, 14 de diciembre de 2008
sábado, 13 de diciembre de 2008
Pintura corporal




viernes, 12 de diciembre de 2008
domingo, 7 de diciembre de 2008
Excursión

El viejo roble

Camino alto- Arroyo de Fraguas
sábado, 6 de diciembre de 2008
La pizarra de Bart

Debo terminar lo que empie...
Debo usar la ropa interior por dentro
Devolveré el perro lazarillo
El alquitrán no es para jugar
El café no es para niños
El desfile de Navidad no es inmundo
El dolor no cura el alma
El faraón no es homosexual
El gas neurotóxico no es un juguete
El juramento a la bandera no termina con "salve Satán"
El lodo no es uno de los cuatro grupos de alimentos
Esto no es una clave, ¿o lo es?
Hechizada no promueve el satanismo
La habitación de los chicos no es un parque acuático
La primera enmienda no incluye los eructos
La próxima vez el del andamio podría ser yo
La salsa picante no es oftálmica
Lanzar bolas de pintura no es forma de arte (Qué se lo digan a algunos que yo me sé)
La Constitución no da libertad para eructar
Las judías ni son una fruta ni hacen música
Los "Billetes Bart" no son de curso legal
Los dientes flojos no necesitan de mi ayuda
Los escupitajos no entran en la libertad de expresión (Que se lo digan a Jiménez Losantos)
Los hámsters no pueden volar
Los ruidos divertidos no son divertidos
Me acordare de tomar mi medicina
Mejor dejar los transplantes de órganos a los profesionales
Mi maestra no tiene lepra
Mi tarea no fue robada por un hombre manco
Mucho trabajo y poca diversión hacen de Bart un niño aburrido
Nadie me dijo que hiciera esto
Nadie quiere conocer mis axilas
No aprendí todo lo que tenía que saber en párvulos
No colgare rosquillas en mi persona
No deben mezclarse los explosivos y el colegio
No debo acercarme a la tortuga del jardín de niños
No debo alentar a otros a volar
No debo bailar la Macarena en clase
No debo cantar "Dios bendiga a Bart"
No debo celebrar aniversarios sin sentido
No debo cobrar por entrar en el baño
No debo comer cosas por dinero
No debo decir "se murió" cuando pasen lista
No debo desarmar cosas
No debo dibujar mujeres desnudas en clase
No debo disecar cosas a menos que me lo indiquen
No debo emitir ruidos flatulentos en clase
No debo engrasar las paralelas del gimnasio
No debo enseñar a otros a volar
No debo enterrar al chico nuevo
No debo exigir obediencia
No debo falsificar tarjetas de crédito con jabón
No debo fingir que tengo rabia
No debo fingir que vomito
No debo hacer chirriar la tiza
No debo hacer fotocopias de mi trasero
No debo hacer girar a la tortuga
No debo hacer prescripciones medicas
No debo hacer saltar al pez dorado
No debo instigar a la revolución
No debo tirar del peluquín del director
No debo jugar con el freidor de la cafetería
No debo llamar Cabeza de Patata al director
No debo molestar al gordo
No debo poner en evidencia la ignorancia del profesorado
No debo sobornar al director Skinner
No debo traer explosivos a la escuela
No debo traer ovejas a clase
No debo usar abrev.
No debo vender curas milagrosas
No debo vender la propiedad del Colegio
No debo vender terrenos en Florida
No es tan terrible ser tu mismo
No estoy autorizado para despedir a los maestros sustitutos
No fingiré haber sido secuestrado
No fiscalizare a los alumnos veteranos
No gritare fuego con la clase llena
No había ningún dios romano llamado "Pedocles"
No intercambiare los pantalones con los otros
No iré por el camino más fácil
No me pasare los años estudiando dormido
No puedo absolver los pecados por dinero (Hay otros encargados)
No soy deliciosamente atrevido
No soy un dentista
No soy una maléfica máquina lanza escupitajos
No tengo Inmunidad Diplomática
No vi nada extraño en el aula de profesores
No volveré a hablar con el pianista de 30 cm.
No volveré a hacer eso con la lengua
No volveré a patinar por los pasillos
Nunca me voy a ganar un Emmy
Para un simulacro de fuego no hay que hacer fuego
Milkhouse no grita aunque lo aprieten fuerte
Se ríen de mí, no conmigo
Un eructo no es una respuesta
Yo no he visto a Elvis
Yo no me llamo Doctor Muerte
Yo no soy la reencarnación de Sammy Davis Jr.
Dedicado a quien diariamente tiene el valor de encerrarse con más de 20 Barts en una clase.
Si pudiera borrar...

A todos se nos ha pasado por la imaginación la idea de vivir una vida distinta a la nuestra y etiquetamos las decisiones que tomamos en su día, cómo errores fatales. Quizá sin ellos, no hubieramos vivido los instantes fugaces que nos han tocado en el reparto y los otros momentos pensados, no hubieran sido tan placenteros. Moriremos con la incógnita, y esto es irrefutable. Ese arrepentimiento de lo no hecho, es más un pretexto y una autojustificación que un sentimiento real.
Intentar modificar el pasado, sólo funciona en los currículum y cada vez menos. Por eso no comprendo, ese esfuerzo vano de permanecer joven, esa pretensión infructuosa de retorno tan de moda.
Resistirse a envejecer, es una lucha tan cara, cómo inútil y mientras perdemos esa pelea se nos olvida, que es preferible llenar los años de vida que la vida de años y que el secreto de vivir mucho es llegar a viejos.
viernes, 5 de diciembre de 2008
The barefoot contessa (La condesa descalza)

Acabo de leer un magistral artículo de Manolo Saco, en su blog, titulado "El calambur o el arte del insulto" y aunque el objetivo del mismo no es sacar las vergüenzas y turbar el ánimo de nuestra insigne lideresa, a mi me ha recordado la extraña sensación que me produjeron sus declaraciones a la vuelta de Bombay.
La descripción que hizo la “condesa descalza”, (antes condesa de Murillo) de su valiente huída, en la que se vió obligada a pisar la sangre que había en el suelo, dejó escapar una frase que pasó desapercibida y es la que a mi me llegó. Dijo: "...pisando encima de la sangre que aún no habían limpiado" .¡Hay que ver cómo está el servicio, Esperanza! En vez de recoger con prontitud esa suciedad, seguro que andaban por ahí, escondidos para que no los mataran los terroristas. Mi duda es si iba descalza para que no se le mancharan los zapatitos o es que se siente identificada con Ava Gardner. Quizá lucía unos Blanik (los famosos "Manolos") y no está la crisis para derroches.
jueves, 4 de diciembre de 2008
Ciencia ficción

Al escuchar a la concejala de medio ambiente de Madrid, decir "el planeta,está al servicio del ser humano porque el ser humano es el centro", me parece más cercana la posibilidad de la rosa congelada que la del crecimiento sostenible.
Para rematar tan aristotélico discurso, la señora Botella sentencia: "No me preocupa tanto el planeta que vamos a dejar a nuestros hijos como los hijos que vamos a dejar a este planeta". A mi, me preocupan ambas cosas, sobre todo después de leer, que ayer cinco menores propinaron una paliza a un mendigo que dormía su miseria en Girona. Me permito puntualizar a la esposa del gran sumiller que en realidad nosotros no les vamos a dejar el planeta a nuestros hijos, si no más bien son ellos quienes nos han cedido el usufructo de la Tierra y la verdad es que somos unos pésimos inquilinos.