Una perla al día

viernes, 5 de diciembre de 2008

The barefoot contessa (La condesa descalza)



Acabo de leer un magistral artículo de Manolo Saco, en su blog, titulado "El calambur o el arte del insulto" y aunque el objetivo del mismo no es sacar las vergüenzas y turbar el ánimo de nuestra insigne lideresa, a mi me ha recordado la extraña sensación que me produjeron sus declaraciones a la vuelta de Bombay.

La descripción que hizo la “condesa descalza”, (antes condesa de Murillo) de su valiente huída, en la que se vió obligada a pisar la sangre que había en el suelo, dejó escapar una frase que pasó desapercibida y es la que a mi me llegó. Dijo: "...pisando encima de la sangre que aún no habían limpiado" .¡Hay que ver cómo está el servicio, Esperanza! En vez de recoger con prontitud esa suciedad, seguro que andaban por ahí, escondidos para que no los mataran los terroristas. Mi duda es si iba descalza para que no se le mancharan los zapatitos o es que se siente identificada con Ava Gardner. Quizá lucía unos Blanik (los famosos "Manolos") y no está la crisis para derroches.

2 comentarios:

Cristina Catarecha dijo...

Descompuesta a carcajadas, tanto por el texto como por tu foto-montaje (magistral!!) no sabes cuánto agradezco estos buenos ratos que me haces pasar aunque sea a costa de descerebradas en calcetines con ínfulas de letrado.
Como siempre, "sus sucesos" pasarán a la historia como lo más insigne del esperpento y sus palabras (desde aquel "air bag") resonarán, de por vida, en los embudos de esos egos incorregibles.
Si Gracita Morales levantara la cabeza!!.

Besos.

Arturo dijo...

Me alegra haberte hecho sonreir.