Una perla al día

domingo, 2 de mayo de 2010

El nieto quiere ser maquinista

A veces la publicidad nos cuenta historias tiernas, que hacen que vaya más allá que la simple difusión mercantil de un producto. El anuncio de los dos abuelos de RENFE, lo consigue. La proyección de la vida de los dos hombres en el nieto de uno de ellos, les colma de felicidad y da sentido a su vida. A mi me hace reflexionar sobre lo rápido que transcurre. Tanto que a veces quisiera que fuera un viejo funicular, en lugar de este AVE en el que se convierte con demasiada frecuencia.

3 comentarios:

Cristina Catarecha dijo...

Es cierto lo que dices y la foto le va "al pelo".
Todo es cuestión de afectos: la ilusión con que lo comparte y la felicidad que produce el hecho en sí.
Compartir y apreciar momentos felices no tendría que ser complicado pero lo que llamamos progreso nos impide ver, muchas veces, más allá de nuestras narices.
Un beso.

Lento caminar dijo...

No es cierto que la vida transcurra rápida; imparable sí pero no rápida.
Es el capitalismo con su competencia exarcebada y su mercadeo el que nos obliga a vivir sin freno. La vida ha de ser puro sosiego y tranquilidad,no la compliquemos.
La estupenda foto con que nos deleitas, exactamente es lo que me transmite.
Un abrazo.

Arturo dijo...

Gracias a los dos y un fuerte abrazo. La verdad es que sólo somos simples elementos de producción y/o consumo y eso nos aleja de la esencia misma de la vida, unas veces a la velocidad del funicular, otras a la del AVE.